La Taurina en Mascotas: El aminoácido esencial para el corazón y la vista

Escrito por el Equipo de NutriScore Pets Publicado el 7 de Junio de 2026 8 min de lectura

La taurina es un aminoácido libre que desempeña papeles biológicos críticos en la salud general de las mascotas, regulando la función cardíaca, la agudeza visual y la digestión de las grasas. Mientras que la mayoría de los mamíferos pueden sintetizarla internamente, los gatos no poseen la enzima necesaria, convirtiéndola en un nutriente de vida o muerte en su alimentación.

¿Por qué es indispensable para los gatos?

El gato doméstico es un carnívoro estricto. Debido a su evolución, su cuerpo perdió la capacidad de fabricar taurina a partir de otros aminoácidos (como la cisteína y la metionina). Además, los felinos pierden taurina constantemente de forma obligatoria a través de la bilis.

Si un gato no consume suficiente taurina directamente en su dieta diaria, sufrirá graves trastornos patológicos a mediano plazo:

¿Y qué pasa con los perros?

Históricamente se consideraba que los perros no requerían taurina suplementaria porque pueden sintetizarla en su hígado. Sin embargo, en la última década se han reportado casos de deficiencia de taurina y DCM secundaria en perros que consumían alimentos Grain-Free ricos en legumbres o alimentos de bajo costo con proteínas animales deficientes. Ciertas razas (como el Cocker Spaniel y el Terranova) también tienen una predisposición genética que dificulta su síntesis, por lo que cada vez más marcas caninas de alta calidad deciden suplementarla.

Fuentes alimenticias de taurina

La taurina se encuentra de forma **exclusiva** en tejidos de origen animal. Las plantas (maíz, trigo, soja, legumbres) no contienen absolutamente nada de taurina. Las fuentes naturales más ricas incluyen:

Dado que los tratamientos térmicos intensos (como la extrusión de las croquetas) destruyen gran parte de la taurina natural, la FEDIAF y la AAFCO exigen que los alimentos comerciales para gatos declaren un mínimo de 0.1% a 0.2% de taurina total en la etiqueta, lo que obliga a los fabricantes a añadir taurina sintética purificada.

Conclusión

Bajo ninguna circunstancia se debe alimentar a un gato con alimento formulado para perros, ya que este último no cuenta con los niveles de taurina requeridos para la fisiología felina y podría resultar en ceguera o falla cardíaca crónica. Al revisar las etiquetas, asegúrate de comprobar que el análisis garantizado declare explícitamente el porcentaje de taurina.

Referencias Científicas

  1. Hayes, K. C., et al.: Taurine deficiency retinal degeneration in the cat, American Journal of Pathology, 1975.
  2. Pion, P. D., et al.: Myocardial failure in cats associated with low plasma taurine: a reversible cardiomyopathy, Science, 1987.
  3. Backus, R. C., et al.: Taurine deficiency in dogs fed commercial diets, Journal of the American Veterinary Medical Association (JAVMA), 2003.