El alimento húmedo (latas, sobres o dieta natural balanceada) contiene de forma natural entre un 75% y un 82% de humedad. Al alimentar a tu gato con comida húmeda, estás asegurando que el agua ingrese directamente junto con los nutrientes. Esto diluye la orina, incrementa la frecuencia de micción y reduce drásticamente el estrés sobre los riñones y la vejiga.
Fundador y responsable técnico de NutriScore Pets. Desarrolla algoritmos de nutrición animal basados en normativas internacionales oficiales (FEDIAF y AAFCO) y audita la base de datos nutricionales.
Conoce más sobre nuestra metodología →Los gatos tienen un bajo impulso natural de sed y obtienen la mayor parte del agua de sus presas en la naturaleza. La comida húmeda asegura una hidratación adecuada que protege sus riñones.
Aunque pueden sobrevivir, alimentarse exclusivamente con croquetas secas los mantiene en un estado de deshidratación subclínica crónica que aumenta enormemente el riesgo de problemas urinarios y renales a largo plazo.
Además de incorporar alimento húmedo, puedes utilizar fuentes de agua en movimiento, ofrecer múltiples cuencos limpios alejados de la comida y la caja de arena, y probar a añadir un poco de caldo sin sal al agua.